El mejor comienzo para un cerebro que está aprendiendo a descubrir el mundo
Durante el embarazo y los primeros dos años de vida, el cerebro crece a una velocidad que nunca volverá a repetirse. En esta etapa se forman millones de conexiones entre las neuronas, se organizan las redes que permitirán…

LACTANCIA MATERNA Y NEURODESARROLLO
Cuando pensamos en la lactancia materna, normalmente lo primero que viene a nuestra mente es la alimentación. Y sí, la leche materna es el alimento ideal para un bebé, pero sus beneficios van mucho más allá.
Durante el embarazo y los primeros dos años de vida, el cerebro crece a una velocidad que nunca volverá a repetirse. En esta etapa se forman millones de conexiones entre las neuronas, se organizan las redes que permitirán aprender, hablar, caminar, jugar y relacionarse con los demás.
La lactancia materna forma parte de ese maravilloso proceso. Aporta nutrientes esenciales para el desarrollo cerebral, fortalece el sistema inmunológico y, además, crea uno de los escenarios más importantes para el desarrollo: el contacto cercano entre mamá y bebé.
Pero también quiero decirte algo muy importante desde el inicio: el desarrollo de un niño nunca depende de un solo factor.
La lactancia es una pieza muy valiosa del rompecabezas, pero también lo son la genética, el sueño, la alimentación, el juego, el movimiento, el cariño, las experiencias que vive todos los días y la detección oportuna de cualquier dificultad.
Los primeros 1000 días: una oportunidad que no vuelve
Seguramente has escuchado hablar de los primeros 1000 días, pero ¿por qué son tan importantes?: Este periodo comprende desde el embarazo hasta aproximadamente los dos años de vida y representa la etapa de mayor crecimiento y organización del cerebro.
Durante estos meses ocurren procesos fascinantes:
• Se forman millones de conexiones entre las neuronas.
• Las neuronas empiezan a comunicarse cada vez con mayor rapidez.
• Se desarrollan las redes responsables del movimiento, el lenguaje, la memoria, la atención y las emociones.
• Se produce la mielinización, un proceso que permite que la información viaje de forma mucho más eficiente por el sistema nervioso.
Todo esto ocurre mientras el bebé juega, observa, escucha voces, siente abrazos, descubre texturas y explora el mundo.
Eso es justamente la neuroplasticidad: la capacidad que tiene el cerebro para aprender y reorganizarse gracias a las experiencias.
Cada vez que abrazas a tu bebé, le cantas, le hablas, juegas con él o respondes a su llanto, también estás ayudando a construir su cerebro.
¿Cómo ayuda la lactancia al desarrollo del cerebro?
La leche materna es un alimento extraordinariamente complejo. No solo aporta calorías; contiene cientos de componentes que participan en el crecimiento y la maduración del sistema nervioso.
Favorece la maduración cerebral
La leche materna contiene ácidos grasos como el DHA y el ARA, indispensables para la formación de las membranas de las neuronas, la mielinización y el funcionamiento adecuado del cerebro.
Además, aporta otros componentes bioactivos que continúan estudiándose y que probablemente participan en la maduración cerebral.
Incluso algunos estudios de neuroimagen han encontrado diferencias en regiones relacionadas con la memoria, el aprendizaje y las funciones ejecutivas en niños que recibieron lactancia materna.
Favorece el desarrollo cognitivo
Diversos estudios realizados en diferentes países han encontrado que, en promedio, los niños amamantados obtienen mejores resultados en pruebas de desarrollo cognitivo.
¿Significa que todos tendrán un coeficiente intelectual más alto? No.
Significa que, cuando se estudian grandes grupos de niños, la lactancia aparece como uno de los factores que favorecen el desarrollo cerebral, porque el cerebro no se desarrolla gracias a un solo elemento, sino a la suma de muchos factores.
Favorece el lenguaje
Algo que muchas veces olvidamos es que durante la lactancia también ocurre mucha comunicación.
El bebé escucha la voz de su mamá, observa su rostro, mantiene contacto visual y aprende poco a poco los sonidos del lenguaje, además, las familias suelen hablarles más a los bebés mientras los alimentan, lo que también estimula el desarrollo del lenguaje.
Fortalece el desarrollo emocional
La lactancia también es un momento de calma. El contacto piel con piel, las miradas, las sonrisas y la cercanía ayudan al bebé a sentirse seguro. Y un bebé que se siente seguro tiene mejores oportunidades para explorar, aprender y desarrollar relaciones saludables en el futuro.
También protege la salud
Los bebés que reciben leche materna presentan menor riesgo de infecciones respiratorias, infecciones gastrointestinales y hospitalizaciones. Y cuando un bebé está sano, tiene más oportunidades para jugar, explorar y aprender.
Entonces… ¿qué dice realmente la evidencia?
Hoy sabemos que la lactancia materna se asocia con:
• mejor desarrollo cognitivo.
• mejores habilidades de lenguaje.
• mejor regulación emocional.
• menor riesgo de infecciones.
• un desarrollo cerebral más favorable.
Pero también sabemos algo muy importante: La lactancia no determina el futuro de un niño. El neurodesarrollo siempre depende de muchos factores que interactúan entre sí.
¿La lactancia previene el autismo o el TDAH?
Probablemente esta sea una de las preguntas que más recibimos. La respuesta corta es no.
Hasta el momento no existe evidencia suficiente para afirmar que la lactancia prevenga el trastorno del espectro autista o el TDAH. Algunos estudios han encontrado que estos diagnósticos son menos frecuentes en niños que recibieron lactancia durante más tiempo. Sin embargo, hoy sabemos que la explicación puede ser mucho más compleja, por ejemplo algunos bebés que posteriormente desarrollan TEA o TDAH presentan desde muy pequeños dificultades para alimentarse, coordinar la succión o mantener la atención durante la toma, lo que puede favorecer un destete más temprano, por eso los investigadores consideran que la lactancia debe verse como un factor protector, pero no como una forma de prevenir estos trastornos.
¿Y si no pude dar lactancia?
Si llegaste hasta aquí con un poquito de culpa, quiero decirte algo, muchas mamás no pueden ofrecer lactancia exclusiva por múltiples razones: problemas médicos, poca producción de leche, necesidad de regresar al trabajo, tratamientos, partos complicados o simplemente porque las circunstancias no lo permitieron y eso no significa que hayas afectado el desarrollo de tu hijo, la ciencia nos dice que la lactancia es beneficiosa, pero también nos dice que el desarrollo depende de muchísimas experiencias que siguen ocurriendo todos los días, todavía hay muchísimo que puedes hacer.
Hay muchas formas de estimular el cerebro de tu bebé
No existe un juguete mágico ni un ejercicio perfecto, lo más valioso suele ser lo más sencillo:
• Háblale mucho.
• Cántale.
• Léan cuentos todos los días.
• Jueguen juntos.
• Permítele moverse libremente y explorar.
• Cuida su sueño.
• Ofrécele una alimentación variada cuando llegue el momento.
• Abrázalo mucho.
Cada una de estas experiencias fortalece las conexiones del cerebro.
¿Cuándo conviene valorar el desarrollo?
Cada niño tiene su propio ritmo y pequeñas diferencias son completamente normales, pero si hay antecedentes de importancia como prematuridad, hospitalizaciones, etc, o si tienes dudas o notas que alguna habilidad tarda más de lo esperado, vale la pena consultar, recuerda que buscar orientación no significa que exista un problema, muchas veces simplemente nos ayuda a confirmar que todo va bien y si existe alguna dificultad, identificarla a tiempo permite aprovechar la enorme capacidad que tiene el cerebro para aprender durante los primeros años de vida.
En Baby Brain creemos que detectar temprano no significa etiquetar a un niño; significa darle más oportunidades para desarrollar todo su potencial.
Cada niño escribe su propia historia
En Baby Brain Stages acompañamos a las familias desde los primeros meses de vida mediante programas de estimulación temprana basados en evidencia, nuestro objetivo nunca es comparar a los niños con una lista de logros, sino comprender cómo va evolucionando su desarrollo, identificar sus fortalezas y ofrecer apoyo cuando realmente lo necesitan.
Porque los primeros 1000 días representan una oportunidad extraordinaria.
Y porque estamos convencidos de que cada abrazo, cada palabra, cada juego, cada canción y cada experiencia compartida ayudan a construir un cerebro sano.
Citas de estimulación temprana: Baby Brain Stages: 7226376297
Cita para consulta de especialidad en medicina de rehabilitación pediátrica: Dra. Beatriz Sidonio Aguayo: 7223503748